En Venezuela no hay otra más que luchar por nuestra libertad

En la mañana de este sábado 8 de julio, Venezuela sintió algo que ya hace muchas décadas no sentía, un sentimiento tan ausente que mi generación lo desconoce. Generación que creció viendo como día tras día la inseguridad, la crisis y en definitiva, la política, dividía nuestras familias. Divididas a tal punto que en tan solo un año, el pasado 2016, casi 30 mil familias abruptamente perdieron un padre, un hijo, y un hermano víctimas de la violencia, víctimas de la injusticia.

Por primera vez, después de tanto tiempo, tanto sufrimiento y tanta lucha, vimos una familia unirse y al menos brindarle una pequeña alegría a un país de luto y en constante lucha. El hecho de que Leopoldo López no esté en Ramo Verde nos reafirma que la calle es la salida. Nos reafirma que la única manera de liberarnos de esta cárcel, esta dictadura, no es otra que luchar por nuestra libertad, y cuando seamos libres a pesar de que muchos no podremos reencontrarnos con aquellos que tanto extrañamos, nos encontraremos con aquel país que tanto anhelamos.

La casa por cárcel de Leopoldo López no significa su libertad, no significa olvidar estos 3 años y 5 meses de injusto encarcelamiento, pero refleja que cada día que pasa, es un día menos para llegar a ese momento por el cual luchamos, ser libres.

Mi nombre es Jorge Jraissati, y como joven de 20 años nací, crecí y conocí una Venezuela muy distante de la que soñamos. Crecí en una Venezuela donde la pobreza se agudizaba año tras año, y en donde la dignidad de mi gente se veía castrada por un proyecto comunista que nos cercena de todo derecho y toda libertad. Este régimen ha dejado sin comida en las mesas de aquellos que prometió ayudar. Este proyecto comunista no solo injustamente expropio a miles de venezolanos que generaban empleo, y oportunidades, sino que satanizo a todo aquel que quería emprender en nuestro país. Esto acompañado de niveles intolerables de corrupción resultó en la mayor crisis de nuestra historia, una en la cual 4 de cada 10 venezolanos no comen 3 veces al día, una en la cual los venezolanos no tienen acceso a la justicia, y una la cual ha hundido en miseria a todo un pueblo.

Venezuela es uno de los países más desiguales del mundo, dividido en 2 irreconciliables fracciones. Por un lado una cúpula corrupta, extractiva y nefasta, y por otro lado un pueblo, que día a día se enfrenta con la cruda realidad de no saber si mañana tendrá como traer pan a la casa. Ese mismo pueblo guerrero, admirable, y luchador que no se rinde ante la adversidad y la tiranía. Ese pueblo es la inspiración de muchos, yo incluido, de seguir luchando por mi país. Cuando tengo la oportunidad de visitar las zonas más pobres de mi país, que a su vez son de las zonas con mayores carencias del mundo, he tenido la oportunidad de conocer a gente increíble, venezolanos que lo que quieren es un país que les permita trabajar, estudiar, y desarrollarse en Venezuela.

Lo que hace un poco más de 100 días atrás se veía como inimaginable, hoy no solo se ve como posible, sino como inminente. En estos 100 días de protesta la juventud de nuestro país, mis hermanos, a la vanguardia de sin lugar a dudas el movimiento más emblemático de la historia Latinoamericana de este joven siglo, ellos han inspirado a toda una nación. Hoy, no solo se respiran aires de cambio en cada rincón de Venezuela, se respira la valentía de todo un pueblo que no se rinde ni se arrodilla ante la mayor de las tiranías como lo es el régimen de Nicolás Maduro. Nuestra juventud se ha sublevado por algo digno de lucha, la libertad de un pueblo.

El enfrentarse a una dictadura nos ha enseñado como nunca antes sobre nosotros mismos, sobre nuestras capacidades y sobretodo nuestros mayores miedos. Ya 3500 venezolanos presos arbitrariamente, 90 venezolanos injustamente asesinados, víctimas de estos 100 días de inhumana represión, venezolanos que pudimos haber sido tu y yo, venezolanos que eran hijos, hermanos, y en muchos casos, padres y esposos, Venezolanos que creían en un mejor país. En un futuro los libros de historias honraran a esta generación por dejar a un lado el miedo, asumir con valentía y determinación el ser libres, y a partir de este acto heroico fundar un gran país. Creemos, soñamos, y demandamos un país justo con libertad de pensamiento, de catedra, de progreso. Juntos emprenderemos un gran país, uno del cual nos sintamos orgullosos y en el cual, unidos como hermanos, lo hagamos nuestra Venezuela.

Sigamos adelante, con más valentía y optimismo que nunca.

Jorge A. Jraissati

2 Responses to “En Venezuela no hay otra más que luchar por nuestra libertad”

  1. Javier Lagos

    Que orgullo ser tu amigo, Jorge Jraissati Presidente!!!

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  2. javier elias

    Jorge Presidente!

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