La historia de David Ibarra –  De adolescente “en riesgo” a exitoso empresario

David Ibarra es un consultor de liderazgo y un exitoso empresario fundador de cuatro empresas:eLeaderTech, the Ibarra-Brito Group, David Ibarra Enterprises en Estados Unidos y  LeaderTech Limitada en Costa Rica. También recibió una patente para su software de gestión de rendimiento “Executing the Standards®”.

Él posee todas las cualidades de un gran líder; es amable y humilde, pero fuerte, seguro y decidido. Es difícil combinar la imagen del empresario triunfador con la de aquel joven que experimentó dificultades para encajar en el ambiente en el que creció.

Mickey & David 1954La historia de David se remonta a finales de 1950 en el estado de Utah, donde él y su hermano Mickey crecieron en hogares de crianza.

Como hijo de una madre de piel blanca y de un padre Mexicano de piel oscura, fue difícil para David crecer en una comunidad predominantemente blanca,  ya que experimentó discriminación y prejuicio por ser uno de los pocos niños de piel oscura en su comunidad. Su personalidad comenzó a desarrollarse como consecuencia de sus experiencias e interacciones con otros, y expresaba la ansiedad y la frustración que sentía a través de peleas físicas.

“Recuerdo cuando era señalado o cuando otros se burlaban de mí, pero podía ocultar rápidamente el malestar que sentía al pelear y defenderme físicamente”, dijo David. “La atención se dirigía a la persona que estaba en el piso y no hacia mí”.

David trató de afirmarse a sí mismo, sin mucho éxito, en un ambiente que lo excluía debido a su raza, lo cual lo impulsó a mudarse a Sacramento, California, a la edad de 14 años para reunirse con su padre. El estar con su familia fue un elemento clave para solidificar su identidad.

“La primera vez que vi a mi tía, ella me abrazó más de lo que había sido abrazado en toda mi vida. Comprendí, entonces, lo que significaba tener una familia; lo que significaba pertenecer”, dijo.

Sin embargo, incluso en Sacramento, una comunidad predominantemente latina, David experimentó rechazo porque no hablaba español. En ese momento, se dio cuenta de que siempre habría gente que lo juzgaría por ser diferente, y que dependería únicamente de él obtener el tipo de vida que quería.

“Hay dos cosas que te motivan en la vida”, dijo. “Eres motivado ya sea por alegría o por miedo. Desafortunadamente, para mí, era miedo; el miedo de no pertenecer a ningun lugar, el miedo a la pobreza o al fracaso. Pero en lugar de llorar, decidí trabajar para lograr obtener todo lo que quería, y eso fue exactamente lo que hice”.

“Puedes pasar el tiempo preguntándote por qué siempre te estás defendiendo de otros o puedes enfocarte en alcanzar tus sueños. Fue una vez que comencé a sentirme motivado por alegría en vez de miedo, que logre comprender eso… fue un gran cambio”.

David tenía 18 años cuando tuvo la suerte de conocer al señor Robert E. Farrell, el dueño de Farrell’s Ice Cream Parlour Restaurants. David trabajaba en su restaurante por las noches y los fines de semana, mientras asistía a Sacramento City College. También trabajaba como cajero de un banco durante la semana. En una de las visitas del señor Farrell, David pasó bastante tiempo platicando con él a cerca de los objetivos y propósitos de crecimiento para su negocio, lo que cual impresionó a David.

“El señor Farrell era una persona que sabía lo que quería y sabía cómo conseguirlo”, dijo David. “Aprendí que el éxito es bastante simple, pero requiere acción repetitiva, esa es la razón por la que la mayoría de la gente nunca lo consigue. El día que él habló conmigo, decidí comenzar a trabajar de tiempo completo para él. Poco después de eso, dejé mi trabajo en Wells Fargo y deje la universidad “.

David desarrolló su propia reputación en Farrell’s Ice Cream Parlour Restaurants porque era el tipo de persona que siempre se ofrecería voluntariamente para cualquier labor –durante el día o por la noche– y siempre estaba dispuesto a hacer un esfuerzo adicional. “Nunca digas ‘no’ y siempre da más de lo que que se requiere de ti” era su lema.

Su esfuerzo valió la pena y rápidamente avanzó en la organización. David se convirtió en gerente del restaurante a la edad de 19 años, gerente de distrito a los 21 años, y después de eso fue gerente regional y director del área del oeste de los Estados Unidos. Tenía 28 años de edad cuando compró su primer Farrell’s Ice Cream Parlour Restaurant en 1978. Después de tres años, David compró tres restaurantes más en el mismo centro comercial.

Fue un gran logro para David, sin embargo, compartió que la mayor parte de la sabiduría y el conocimiento que adquirió durante los años no fue el resultado de sus éxitos, sino de sus fracasos.

Después de haber operado su negocio durante ocho años, recibió aviso de que el centro comercial donde estaban sus restaurantes planeaba abrir un patio de comidas y no le concedería nuevos contratos de arrendamiento. De un dia a otro, David pasó de ser el exitoso dueño de varios restaurantes a la quiebra total. Como cualquier otra persona que experimenta la derrota, David pasó por un período de duelo.

“Recuerdo que estaba sentado una noche mirando por la ventana y pensé ‘¿Qué va a pasar ahora?’ Un par de lágrimas rodaron por mi cara y otra vez sentí miedo”, dijo, “pero luego pensé: ‘He logrado ser exitoso antes y puedo lograrlo nuevamente en menos tiempo”.

David estableció un nuevo objetivo para sí mismo: Lograr el mismo tipo de éxito en un período de cinco años. Lo primero que hizo fue identificar una necesidad en el consumidor y buscar la manera de satisfacer esa necesidad. Estudió la industria de las franquicias de automóviles –uno de los ambientes de trabajo más hostiles en Estados Unidos.

Después de vender automóviles por un año, David se acercó a un concesionario que tenía problemas de rendimiento y le ofreció un plan de negocios para mejorar la cultura, el ambiente, la gente y el proceso de rendimiento laboral. Después de 10 años, el concesionario fue reconocido como uno de los mejores concesionarios en el oeste de Estados Unidos.

Para la mayoría de las personas, esto podría haber parecido un gran riesgo. Sin embargo, David lo vio como una oportunidad para afirmarse a sí mismo y mostrar sus habilidades al satisfacer una necesidad dentro de esta industria.

“Todo es un riesgo”, dijo. “La pregunta es, quieres trabajar sólo para recibir un salario o quieres aprender nuevos conceptos para crear riqueza y mejorar tu vida?”

“Sólo el 3 por ciento de las personas en el campo laboral buscan solucionar problemas. Para experimentar un alto nivel de éxito, debes estar dispuesto a tomar riesgos “, continuó. “Yo personalmente me enorgullezco cuando las personas me piden ayuda para solucionar un problema que requiere este tipo de compromiso”.

En cuanto a sus contribuciones de caridad, David dirige el 99 por ciento de sus contribuciones personales a Ibarra Strategy Group, fundada en el 2004.  Esta organización ofrece becas para los estudiantes latinos que tratan de obtener una educación universitaria.

“Miré las estadísticas y me di cuenta que sólo el 12 por ciento de nuestros jóvenes van a la universidad. Esto significa que el gobierno no va a resolver este problema”, dijo David. “Cuando tenemos una deficiencia en nuestra comunidad y en la participación de nuestros hijos, los hombres y mujeres de negocios debemos ponernos de pie y ayudar a solucionar el problema”.ipad stuff 029

“Empecé Ibarra Strategy Group para lograr hacer una diferencia”, continuó. “No le pido dinero a nadie. La organizacion es autofinanciada por mí y por mi hermano. Hasta ahora, hemos podido ayudar a 64 estudiantes en nuestra comunidad a obtener una educación universitaria”.

Junto con las contribuciones realizadas por la Ibarra Startegy Group, David también ofrece reuniones los miércoles por la tarde, en las que miembros de la comunidad latina pueden aportar sus ideas de negocios y él les proporciona orientación, recomendaciones, y consejo. Él no se beneficia de estas reuniones, sino que lo hace como una forma de compartir un poco del conocimiento que ha adquirido.

“El pacto que he hecho con Dios, es que si ayudo a alguien, no puedo recibir ninguna ganancia monetaria”, dijo David. “Creo que los que alcazan el éxito deben ayudar a los demas. Esa es la responsabilidad que conlleva el éxito”.

David continúa trabajando en estrecha colaboración con su hermano Mickey para ayudar a otros a ser exitosos. Parte de su misión es apoyar a los que luchan por tratar de encontrarse a si mismos. Con pasión, convicción y determinación, David se ha convertido en una inspiración para muchas personas.

A los 64 años de edad, vive una vida feliz y abundante en Salt Lake City, Utah, donde convive con sus dos hijos y su nieto.

Cuando se le preguntó qué consejo le daría a los que podrían identificarse con su historia, esto fue lo que compartió:

“El rencor es una enfermedad que se expande. No te va a llevar a ningun lado. Cada vez que sientas rencor entrando en tu corazón, trata de ser ayudar a otra persona y el rencor desaparecerá lentamente”.

“Nunca he conocido a una familia que no provenga de un cierto nivel de disfuncionalidad”, dijo. “Puedes verlo como una desventaja, o puedes verlo como el lugar donde Dios quiso que comenzaras tu camino. Así que en lugar de mirar hacia atrás, concéntrate en el presente y en el futuro, y no tengas miedo de soñar en grande, ya que si puedes soñarlo, puedes lograrlo”.

IMG_2444 (2)

*Regresa el Jueves para leer la historia Mickey Ibarra, el hermano de David.

Leave a Reply