GirlForward Ayuda a Restablecer a Jovenes Refugiadas en Los Estados Unidos

Escrito por, Jes Greene
Traducción, equipo Think Freely Latino

Blair Brettschneider participaba en el programa de AmeriCorps cuando empezó a trabajar con una familia refugiada de Burundi.  Queriendo ayudar tanto fuera posible, Brettschneider se convirtió en tutora de la hija mayor de la familia, Domi de 18 años. Poco se imaginaba como Domi cambiaría su vida.

Un corto tiempo después de haber empezado a trabajar con la adolescente, Brettschneider se entero de todos los retos – barreras de idioma y educacionales, choques culturales – que Domi y otras chicas refugiadas enfrentaban cuando llegaban a los Estados Unidos (E.U.A.). Muy pronto decidió iniciar su propia organización sin fines de lucro en Chicago, que llamó GirlForward, la cual trabajaría específicamente con jóvenes refugiadas. Y se lanzo a todo esto a pesar de solo tener 22 años.

“Comenzamos con un grupo pequeño de jóvenes que yo conocía de la agencia y de ahí crecimos,” Brettschneider le contó a Everyday Heroes.  De estos inicios humildes hace cinco años, GirlForward a crecido a una organización con programas involucrando a mentores y educación.

Cada joven refugiada que se integra al programa de Brettschneider es empatada con una mentora que se reúne con ella una vez por semana. Los dúos se concentran en el establecimiento de metas y capacidades para el manejo de vida.

La organización también dirige GirlForward Camp, un campamento diario que se extiende hasta ocho semanas durante el verano. Líderes del campo sirven como tutores de las jóvenes para ayudarles a sentirse más cómodas en sus aulas escolares e incrementar su conocimiento del inglés.  Las participantes que asisten al programa también disfrutan de excursiones.

La ciudad de Chicago también cuenta con el Proyecto Safe Spaces. GirlForward abre aulas en la localidad del grupo para aquellas jóvenes refugiadas que desean parar ahí y recibir ayuda con su tarea.

Estas son jóvenes que quizá no necesariamente tienen tiempo para comprometerse o no desean una mentora; simplemente quieren un lugar donde puedan reunirse y practicar su inglés. En la actualidad, Chicago tiene 50 chicas inscritas en el programa y 150 quienes asisten al Proyecto Safe Spaces.

Dentro todo lo que ha hecho el programa GirlForward, Brettschneider comenta que lo que mas le sorprende, es ver que han cambiado su enfoque hacia la área académica.

“Supongo que no me di cuenta de que nos involucraríamos tanto en las escuelas, siendo innovadores y creando nuestro propio currículo y averiguando que podríamos hacer más allá de nuestro programa de verano,” Brettschneider reflejó. “Eso es algo que realmente he disfrutado en solo este año pasado.”

GirlForward recientemente estableció una nueva sucursal en Austin, Texas. Brettschneider comenta que el estado de Tejas tiene el mayor número de refugiados en el país y los líderes ahí buscaban asistencia.

“Tuvimos mucho apoyo de la comunidad y agencias [en Austin] nos querían ahí,” dijo ella.

La sucursal de Austin está buscando voluntarios para su programa de tutoría.

Si usted o alguien que usted conoce esta interesado en ayudar a GirlForward, por favor contacte a la organización a través de su página web, www.girlforward.org.

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